jueves, 13 de octubre de 2011

Bartolomé Hidalgo

Nació en Montevideo en 1788. Fue hijo de una pareja de bonaerenses que, al contraer matrimonio, se asentaron el Uruguay. En el marco de la Independencia del Rio de b Plata inauguro el género de la llamada «poesía gauchesca».

Si bien no era un gaucho, supo retratar con notable precisión a estos hombres de camino, utilizando sus canciones como propaganda en la guerra de Independencia, contribuyo a elevar la reputación de los gauchos, coplas ciudadanas a cuartetas octosílabas, para celebrar bs luchas de 1811-1816 en contra de b dominación española.

Los cielitos ir Hidalgo son textos breves que sintetizan opiniones políticas y morales, burlas y recomendaciones al gobierno para la justicia social de la que los orientales. La genuina tradición popular rué siguió en sus poemas hizo que la rente del pueblo los transmitiera como rieran auténticamente tradicionales.



Aunque de origen humilde, consiguió acceder a un nivel superior al que hubiera correspondido en el régimen colonial y ocupo diversos cargos rublitos, siendo declarado patriota a los 23 anos. Como autor tercio una gran influencia en Hilario Ascasubi y Estanislao del Campo.

En 1816 estreno en la Casa de Comedias de Montevideo su obra Sentimientos de un patriota. En 1818 se traslado a Buenos Aires, el Nuevo Dialogo Patriótico y las Relaciones (de las fiestas mayas de 1822). En los Diálogos patrióticos (1820-1822) reflejo los enfrentamientos entre unitarios y federales que se produjeron con posterioridad a la independencia del país vecino. Falleció de tuberculosis en Morón, Argentina, en 1822.

miércoles, 13 de abril de 2011

Juan Zorrilla de San Martin

Nació en Montevideo en 1855. Estudio en institutos pertenecientes a la Compañía de Jesús en Montevideo, Santa Fe (Argentina) y Santiago de Chile, donde concluyo la carrera de abogacía. En 1876, durante su estadía en Chile, escribió un drama en verso, Notas de un Himno, en el que se advierte la influencia de los románticos españoles.

En 1879 publico La leyenda patria, canto de exaltación de la gesta de los Treinta y Tres Orientales que fundo su prestigio como «poeta de la patria». Sus posiciones políticas liberales le obligaron a exiliarse en Buenos Aires, donde tras una larga década de elaboración concluyo, en 1886, los cuatrocientos versos de su obra emblemática, Tabaré, considerada como la culminación del romanticismo americano.



En 1887 pudo regresar al Uruguay v fue elegido diputado. Mas tarde realizo misiones diplomáticas en Francia, Portugal y España, donde fue nombrado miembro de la Academia DC la Lengua Española. Tras la Publications de Tabaré solo escribió en prosa, dejando obras como Huerto cerrado (1910), El sermón de la Pat, (1924) y El libro de Ruth (1928), en los que recopilo artículos sobre temas específicos, bíblicos y morales.

Otros títulos de su autoria incluyen El mensaje a America, un libro DC viajes, y Resonancias del camino, un ensayo filosófico. En 1907 inicio la redacción de un volumen de ensayos históricos, La epopeya de Artigas, publicado en 1910. Murió en su ciudad natal en 1931.

sábado, 13 de noviembre de 2010

José Enrique Rodo

Nació en Montevideo el 15 de julio de 1871. Tuvo actuación periodística, fue catedrático de literatura y director de la Biblioteca Nacional durante un breve periodo en 1900. Su formación fue primordialmente autodidacta ya que no llego a concluir la enseñanza secundaria.

Gran lector, concurrió con asiduidad a la Biblioteca Nacional y a la del Ateneo de Montevideo. Entre sus lecturas preferidas se destacan los escritos de Coite, Spencer, Renan, Taine y Guyeau. Milito en el Partido Colorado y fue seguidor de Jose Batlle y Ordonez. Electo diputado en tres oportunidades, actúo en el Parlamento ocupándose principalmente de temas vinculados a la cultura. Como periodista y critico literario, fundo en 1895 junto a Victor Perez Petit y los hermanos Martínez Vigil la Revista Nacional de Literatura y Ciencias Sociales.



En 1916 la revista argentina Carasy Caretas lo envío como corresponsal a Europa, viaje que Rodó ansiaba realizar. Una vez en el Viejo Continente visito Lisboa, Madrid, Barcelona, Marsella y varias ciudades italianas. Su débil salud lo llevo a una prematura muerte en la ciudad de Palermo el 1 de mayo de 1917. Tres anos después sus restos fueron repatriados y se le rindieron honores en la Universidad de la República.



Es considerado una de las figuras mas importantes de la generación del Novecientos por la influencia que tuvo su pensamiento en autores posteriores. Reivindico la unión de America Latina en su libro Ariel, publicado en 1900, que encontró gran eco en el continente, especialmente por su visión de Estados Unidos como imperio del utilitarismo y la materia frente a la tradición latina, vista como imperio de la razón y del sentimiento, el entusiasmo generoso y el Mobil desinteresado en la actino. Entre sus escritos destacan La vida nueva, Motives de Proteo, El mirador de Prospero, El camino de Paros. También escribió un volumen de poesías.

viernes, 2 de julio de 2010

El clasicismo de Acufia de Figueroa

Junto a Petrona Rosende de la Sierra (1787-1863), primera poetisa uruguaya, que compuso gran variedad de poesías recogidas en el Parnaso Oriental, sobresale la figura de Francisco Acufia de Figueroa (1791-1862), que elogio a su contemporánea denominándola la «Safo oriental».



Este escritor, que nació y murió en Montevideo, ha sido considerado por el ensayista Alberto Zum Felde «la figura mas importante de las letras clasicistas en el Plata; en America, una de las culminaciones literarias de esa escuela, junto con Heredia, Olmedo y Bello; y dentro del cuadro de las letras castellanas, un poeta burlesco que puede alternar, dignamente, con los clásicos». Este gran versificador, autor de la letra del himno nacional, no quiso ver sacudida su vida por los avatares politicos y fue el único criollo ilustrado que no tuvo ninguna participación en las luchas políticas.



Ocupo altos cargos administrativos y se dedico a celebrar a los mandatarios de turno, fuesen españoles, brasileiros, patriotas, blancos o colorados. Poeta cortesano que poseía una solida formación neoclásica, siguió los modelos de los moralistas españoles Juan Bautista Arriaza, Felix Maria de Samaniego y Tomas de Iriarte, satirizando instituciones y personas públicas y también costumbres y asuntos privados.

Sus obras se clasifican en «serias» y «festivas», atribuyéndose a estas últimas el mayor merito. Entre estas piezas se destaca el poema épico burlesco La Malambrunada, su trabajo más ambicioso, en el que se burla de las mujeres viejas libidinosas que pretenden competir en el amor con las jóvenes ninfas.

miércoles, 1 de abril de 2009

Horacio Quiroga

Nació en Salto el 31 de diciembre de 1878. De joven, en su ciudad natal, fundo y dirigió la Revista de Salto. En 1900 viajo a Paris y allí conoció a Ruben Dario. Regreso a Montevideo, donde llevo una vida bohemia rodeado de amigos, con quienes fundo la tertulia literaria llamada el Consistorio del Gay Saber. En esa época publico su primer libro, Los arrecifes de coral (1901).



Un año después, al examinar un arma cargada, mato por accidente a un intimo amigo. Después de esta tragedia abandono Montevideo y se fue a vivir a Buenos Aires. Allí asistió a las reuniones literarias del escritor argentino Leopoldo Lugones, a quien acompaño en una expedición a Misiones.



Se enamoro del lugar y cuando se caso, en 1909, se mudo a la localidad de San Ignacio, en esta provincia. Allí trabajo como juez de Paz, e intento pequeñas empresas que fracasaron también en este lugar nacieron sus hijos Egle y Dario. Inspirado en el paisaje que lo rodeaba, escribió cuentos sobre temas referidos a la selva, que fueron publicados en Buenos Aires, en las revistas, FrayMocbo, Carasy Caretas El Hogar.



En 1915 su esposa se suicido y al año siguiente Quiroga retorno a Buenos Aires donde ocupo un cargo en el Consulado General del Uruguay. En los anos siguientes publico Cuentos de la selva (libro para niños), Cuentos de amor, de locum y de muerte, Anaconda, El desierto, Los desterrados.

En 1927 volvió a casarse con una joven amiga de su hija y tuvo otra hija al ano siguiente. Regreso a Misiones y publico Mas alía. En 1936 empezó a tener problemas de salud y se separo de su segunda esposa. Internado en un hospital bonaerense se entero de que tenia cáncer y se suicido el 19 de febrero de 1937. Además de cuentos, Horacio Quiroga escribió dos novelas, Historia de un amor turbio y Una estación de amor, amen de una obra de teatro, Las sacrificadas.

sábado, 21 de febrero de 2009

Dos voces femeninas

Junto a la figura de Herrera y Reissig destacan dos poetisas singulares que expresaron en sus versos toda la sensualidad y el misterio del alma femenina. La primera es Maria Eugenia Vaz Ferreira (1875-1924), hermana del filosofo, que aunque no recibió educación formal llego a ser nombrada profesora de literatura en la Universidad de Mujeres.



Mantuvo un comportamiento desdeñoso hacia los hombres, una fría imagen publica que le valió la aureola de virgen. Desde una estética modernista evoluciono hacia un lenguaje mas sobrio, en el que predomino la angustia existencial. Al morir no dejo ningún libro, pero había encargado a su hermano Carlos la publicación de La isla de los canticos (1925). En 1959 vio la luz una nueva selección de sus versos, titulada La otra isla de los cánticos, y en 1986 aparecieron sus Poesías completas, con textos inéditos.



La segunda poetisa importante de estos años fue Delmira Agustini (1886-1914). Durante su breve existencia, esta autora sensual y precoz, la mas joven de su generación, escandalizo a la ciudad con el erotismo de sus poemas. En sus versos modernistas, late una mezcla de ímpetu e ingenuidad, y las metáforas ardientes hacen olvidar su imperfección sonora. Publico: El libro blanco (1907), Cantos de la mañana (1910) y Los cálices vacios (1913). Este ultimo y el libro póstumo Los astros del abismo (1924) reúnen lo mas logrado de su obra.

jueves, 12 de febrero de 2009

Carlos Vaz Ferreira un filosofo puro

Filósofo y ensayista, Carlos Vaz Ferreira (1872-1958) fue abogado de profesión, rector de la universidad y decano de la Facultad de Humanidades. Aunque no escribió nada para la imprenta sus libros son apuntes tornados por los alumnos durante sus cursos y conferencias.

A los que dedicaba todo su tiempo, su pensamiento fue considerado en la época como el Único en toda Hispanoamérica que entraba de lleno dentro del territorio de la filosofía pura.

Sus obras reflejan las influencias de Herbert vencer, John Stuart Mil y Henri Bergson, autores que le sirvieron de punto de partida para arribar a un sistema propio expuesto en el texto viva (1910), donde se propone enseñar a reconocer la confusión y el error, al tiempo que aspira a establecer una «psicológica». Para intelectuales (1909) desarrolla una casuística laica, donde lo que importa es alcanzar un «estado de espíritu» apoyado en el «sentido un hipológico». Dentro de su amplia producción destacan, además, Los problemas de la libertad, Conocimiento y acción, Sobre feminismo v Fermentaría.